Los trabajadores indocumentados de California podrían recibir fondos de desempleo
Paula Cortez Medrano ha trabajado en la industria agrícola desde que llegó a Estados Unidos hace más de 25 años.
Ha trabajado en el calor de los veranos de Fresno, recogiendo cebollas, tomates, uvas y ajos, así como en las gélidas temperaturas de los empaques de productos locales, donde se ponía dos capas de pantalones para no pasar frío mientras empaquetaba frutas y verduras congeladas para venderlas en las tiendas de comestibles de todo el país.
Contrajo COVID-19 durante la pandemia y fue enviada a casa con solo dos semanas de licencia por enfermedad. Tardó 40 días en recuperarse, pero cuando volvió a su trabajo en el empaque, la rechazaron.
“Me dijeron que no tenían más trabajo para mí, que era muy lenta”, dijo en español en una entrevista con The Bee.
La mujer, de 66 años, dijo que cree que la rechazaron por su edad; nunca la llamaron para que volviera a trabajar. Hoy en día, vende tamales como vendedora ambulante en el centro de Fresno, ganando un promedio de $80 al día, mucho menos que los $15 por hora que ganaba en el empaque.
Debido a trabajadores como Cortez Medrano, los legisladores demócratas de California quieren ampliar los beneficios de desempleo a los trabajadores indocumentados, una propuesta respaldada por un nuevo informe del Centro Comunitario y Laboral de la Universidad de California Merced que argumenta porqué se beneficiarían la economía, la fuerza laboral y las familias de California.
Presentada el mes pasado por el asambleísta Eduardo García, demócrata de Coachella, y actualmente en revisión en la legislatura, el AB 2847 crearía el Programa Piloto de Trabajadores Excluidos, un programa de dos años que proporcionaría fondos a los trabajadores indocumentados que pierdan su empleo o cuyas horas se hayan reducido durante el año calendario 2023. La propuesta, estimada en $597 millones, más los costos administrativos, permitiría a las personas desempleadas que califiquen recibir hasta $300 semanales durante 20 semanas.
El informe, publicado el jueves, sostiene que los trabajadores indocumentados desempeñan un papel clave en la economía de California, ya que se calcula que contribuyen con $3,700 millones a la recaudación anual de impuestos estatales y locales. Además, estos trabajadores ocupan uno de cada 16 empleos en el estado, y muchos de ellos fueron considerados “trabajadores esenciales” durante la pandemia del COVID-19 por los riesgos que corrían al trabajar en los campos de cultivo, las empacadoras de carne y otras industrias clave.
Se estima que en California viven 2 millones de personas indocumentadas, de las cuales 1.1 millones participan en la fuerza laboral.
De los 1.6 millones de trabajadores del centro del Valle de San Joaquín, se calcula que un 7% son indocumentados, según el informe.
Casi el 38% de los trabajadores no ciudadanos, y más del 61% de los niños que viven con trabajadores no ciudadanos, viven en hogares que ganan menos de un salario digno y se enfrentan a una inseguridad crónica y grave en materia de vivienda y alimentos, señala el informe. “Desgraciadamente, estos trabajadores se enfrentan a altas tasas de dificultad extrema y no tienen acceso a los beneficios de desempleo”.
El informe concluye que los retos que enfrentan los trabajadores indocumentados probablemente solo aumentarán como resultado de una serie de retos medioambientales como los incendios forestales, los terremotos, el calor extremo y la sequía, que se suman a la actual crisis de salud pública con la que ya está lidiando el estado.
Cortez Medrano dijo que el acceso a los beneficios de desempleo de un programa piloto sería “la gloria”, y que utilizaría esos fondos para pagar la renta, las facturas y comprar alimentos durante su tiempo sin empleo estable.
“Necesito la ayuda, urgentemente”, dijo en español. “Ya es hora”.
Más allá del acceso a los beneficios de desempleo, Cortez Medrano dijo que lo que realmente quiere es un permiso de trabajo que le facilite la búsqueda de empleo. “Puedo seguir trabajando”, dijo.
Alto riesgo, pocas garantías para la mano de obra indocumentada
Investigadores de UC Merced encontraron una relación entre el trabajo presencial, el uso de los beneficios de desempleo y la fuerza laboral indocumentada.
Los trabajadores de los sectores con mayor número de muertes relacionadas con el COVID también registraron las tasas más bajas de uso del seguro de desempleo.
Los inmigrantes constituyeron casi el 60% de las muertes relacionadas con el coronavirus en las industrias de California con la tasa más alta de muertes relacionadas con la pandemia. Los inmigrantes constituyeron la mayoría de las muertes en la agricultura, con un 83%; en la jardinería, con un 81%; en el procesamiento de alimentos, con un 69%; en los restaurantes y servicios alimentarios, con un 53%, y en los servicios de construcción, con un 52%.
Los trabajadores indocumentados de estos sectores son especialmente vulnerables porque no tienen ninguna fuente de sustitución salarial en caso de pérdida del empleo. Están excluidos del cobro de beneficios, aunque coticen al sistema de seguro de desempleo.
“Al carecer de un sistema de beneficios de red de seguridad, muchos trabajadores indocumentados a menudo sentían que no tenían otra opción que seguir trabajando –enfrentándose a condiciones de trabajo ilegales que causaban graves riesgos para su propia salud y la de los demás– a fin de poder cumplir con sus compromisos financieros”, señalaron los investigadores en el informe.
El acceso a los beneficios de desempleo podía haber evitado algunas de estas muertes. “Cuando los trabajadores no tienen acceso a las prestaciones de desempleo, son más vulnerables”, dijo Edward Flores, profesor de Sociología e investigador del Centro Comunitario y Laboral de la UC Merced.
Por otro lado, los investigadores descubrieron que los trabajadores de los sectores que tienen bajas tasas de trabajo en persona y mayores tasas de uso del desempleo no experimentaron un aumento tan elevado de las muertes relacionadas con la pandemia.
Los investigadores concluyeron que “la ayuda económica es una herramienta importante que salvaguarda la salud y el bienestar de los trabajadores y sus familias durante una crisis de salud pública”.
California ofreció algunas ayudas durante la pandemia. Los trabajadores indocumentados podían recibir hasta $1,700 en fondos estatales: una tarjeta prepagada de Asistencia por Desastres por COVID-19 de $500 y $1,200 del Fondo de Estímulo del Estado Dorado.
Aun así, el informe calculó que estos beneficios fueron 20 veces menos que los $36,000 en ayuda económica que los trabajadores ciudadanos de California recibieron de una mezcla de seguro de desempleo, compensación federal por desempleo por pandemia y ayuda federal de estímulo, durante el primer año de la pandemia.
Mientras tanto, los empleadores de estas industrias reportaron ganancias récord durante la pandemia. En 2021, el Condado de Fresno registró una producción récord, mientras que las utilidades de las empresas de procesamiento de carne se dispararon durante la pandemia.
“Los bajos ingresos y la falta de una red de seguridad, sin embargo, suponen una amenaza constante para la estabilidad económica y el bienestar de los trabajadores que crearon esa riqueza”, señaló el informe.
Parte de la solución, según los investigadores de la UC Merced, es que el Estado aborde este “vacío político” aprovechando el superávit presupuestario y las lecciones aprendidas de la pandemia.
“Fue necesaria la Gran Depresión para crear el New Deal y muchas de las protecciones a los trabajadores que existen hoy, como el (seguro) de desempleo o la Seguridad Social”, dijo Flores, de la UC Merced.
“Nuestro estado se encuentra en una coyuntura histórica similar, en la que experimentamos una crisis única en la vida, pero luego tenemos una abundancia de riqueza para pensar en cómo gestionarla”, dijo. California vio un superávit presupuestario estatal de $38 mil millones en 2021 y un superávit de $31 mil millones en 2022.
“Esta es una oportunidad ahora para que los legisladores cierren las brechas políticas no solo por ahora, sino también para cualquier emergencia pública posterior que ocurra en el futuro”, dijo Flores.
En los últimos años, California ha ampliado los beneficios estatales a los inmigrantes indocumentados. En 2020, el Estado permitió a los inmigrantes indocumentados de bajos ingresos que califican para el El Crédito Tributario por Ingreso del Trabajo de California (CalEITC por sus siglas en inglés), un crédito fiscal estatal de cientos de dólares. En 2021, el Estado dio un paso “histórico” al ofrecer asistencia sanitaria pública a los californianos indocumentados de 50 años o más.
Pero no todos están de acuerdo con la idea de ampliar los beneficios a los indocumentados.
Durante los primeros meses de la pandemia, cuando California anunció el fondo de ayuda de emergencia de $125 millones que ofrecía asistencia a los trabajadores indocumentados, The Center for American Liberty y Dhillon Law Group presentaron una demanda para intentar bloquear el paquete de ayudas que Newsom ya había aprobado.
Eulalio Gómez, portavoz del Partido Republicano del Condado de Fresno, dijo que cree que el programa piloto propuesto es un reflejo de cómo Sacramento está “desconectado” de los residentes de clase media de California.
Gómez dijo que los indocumentados “trabajan duro”, pero dijo que proporcionarles beneficios de desempleo podría atraer más inmigración no autorizada a California y perjudicar involuntariamente a la fuerza laboral ciudadana de California.
“Creo que pudiera haber impactos negativos en los sindicatos y en los sindicalizados si se sigue incentivando a la gente para que venga aquí”, dijo.
Pero los investigadores de la UC Merced dicen que no hay evidencia de que esto ocurra.
“No ha sucedido cuando hemos ampliado la cobertura sanitaria; no ha sucedido cuando hemos eliminado las exclusiones del CalEITC“, dijo Ana Padilla, directora ejecutiva del Centro Comunitario y Laboral de la UC Merced. “No hay ninguna razón para creer que sucedería en este caso”.
Además, Padilla dijo que muchos migrantes recientes se han alejado de California en las últimas décadas debido al alto costo de la vida, lo que está causando la reducción de la fuerza laboral del estado.
‘No hay agua, no hay trabajo’, dicen algunos trabajadores agrícolas del Valle
Se estima que 852,065 inmigrantes en California perdieron sus empleos cuando la pandemia golpeó por primera vez en la primavera de 2020, incluyendo a 357,867 trabajadores indocumentados, según un informe de política de junio de 2020 del Centro Comunitario y Laboral de UC Merced.
Los trabajadores de primera línea del estado se enfrentan a las amenazas adicionales que suponen los fenómenos del cambio climático, que afectarán al número de empleo disponibles para dichos trabajadores, lo que provocará el desplazamiento y la pérdida de ingresos, según el informe.
Ya se calcula que el año pasado se perdieron 8,745 empleos de tiempo completo y parcial debido a la sequía en las regiones del Valle Central, la Cuenca del Río Ruso y los Valles entre Montañas del Norte.
La mano de obra indocumentada ha disminuido en la última década, según Flores, de la Universidad de California en Merced, y el número de personas que se jubilan es cada vez mayor, hechos que están provocando cambios demográficos “sísmicos” en la mano de obra estatal.
“Necesitamos tener una mano de obra apoyada por el Estado que pueda seguir (permitiéndose) vivir en el estado”, dijo. “De lo contrario, la fuerza laboral estatal va a seguir disminuyendo y la economía va a tener problemas para crecer”, dijo Flores.
Carlos Morales dejó su hogar en Coquimatlán, Colima, un pequeño estado costero de México, para trabajar en el Valle Central de California hace más de 15 años.
Este hombre de 40 años ha trabajado en los campos agrícolas del Condado de Fresno, cosechando cultivos como duraznos, nectarinas y ciruelas, entre otros. Ahora, le preocupan las perspectivas de trabajo para él y sus compañeros indocumentados. “Hay muchos campos donde los agricultores han dejado de cultivar”, dijo Morales en español en una entrevista con The Bee.
Entre ciertas partes de la fuerza laboral del condado está empezando a correr la voz de que “no hay agua, no hay trabajo”, dijo Morales.
Si se aprueba el propuesto Programa Piloto de Trabajadores Excluidos, California se uniría a estados como Nueva York y Colorado que han lanzado recientemente iniciativas similares. El Fondo para Trabajadores Excluidos de Nueva York ha distribuido $2,000 millones a más de 128,000 neoyorquinos indocumentados, mientras que el Fondo para Trabajadores Excluidos de Colorado distribuyó millones de dólares a miles de trabajadores indocumentados.
En cuanto a Morales, dijo que quiere que los líderes estatales y federales sepan que los trabajadores indocumentados han trabajado constantemente durante la pandemia, y deberían recibir ayuda a cambio.
“Se supone que somos trabajadores esenciales”, dijo Morales. “Estamos haciendo fuerte a este país”.
“Volteen a vernos un poquito más”, dijo.
Melissa Montalvo es reportera de The Fresno Bee y miembro del cuerpo de Report for America. Este artículo forma parte de The California Divide una colaboración entre redacciones que examina la desigualdad de ingresos y la supervivencia económica en California.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de abril de 2022, 0:14 p. m. with the headline "Los trabajadores indocumentados de California podrían recibir fondos de desempleo."