Sentimientos encontrados para nuevos ciudadanos americanos en el Valle
Para Atanasio Martínez Lara, obtener la ciudadanía americana a sus 65 años le trae varios sentimientos encontrados, pero al mismo tiempo mucho orgullo y felicidad.
“Siento un orgullo muy, muy grande y con sentimientos encontrados, pero muy feliz”, dijo Martínez Lara, quien es originario de Moroleón, Guanajuato, México. “Sí, porque está uno con mucha gente que no conoce y que todos venimos a hacernos ciudadanos, que muchos es lo que estamos buscando y que otros no han podido alcanzar a tenerlo. Pero muy feliz”.
Martínez Lara dijo que tiene viviendo en los Estados Unidos prácticamente toda su vida, ya que tiene viviendo más de 45 años en este país.
Martínez Lara fue una de las 93 personas del Valle provenientes de 18 países incluyendo El Salvador, Guatemala, México, y Nicaragua que tomaron juramento a la bandera de los Estados Unidos la mañana del jueves (16 de junio) en las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos en Fresno.
Actualmente Martínez Lara vive en Planada, California en el Condado de Merced donde trabajo en los campos de agricultura por muchos años antes de retirarse.
Martínez Lara dijo que hace un año lleno su solicitud para la ciudadanía y aunque le preocupaba que el trámite fuera afectado por la pandemia ya que las oficinas de inmigración no estaban completamente abiertas, para su sorpresa todo fue rápido.
Aunque todos sus tres hijos están en México y son profesionistas también, Martínez Lara dijo que de alguna manera el obtener la ciudadanía ahora le da la opción de pedir a sus hijos en caso de que algunos de ellos quieran inmigrar a los Estados Unidos.
“Ellos a lo mejor tienen ganas de estar acá, pero a lo mejor ya no vienen ellos”, dijo Martínez Lara.
Ya con la ciudadanía Martínez Lara dijo que se siente con la libertad de ir y venir entre México y los Estados Unidos sin la presión de tener que regresar después de ciertos meses sobre todo ahora que está jubilado.
“Va a dejar de ser presión, creo. Y aparte, ya retirado ya puedo estar en cualquier parte del mundo y retirado. Y no va a haber mucho problema con la presión de que yo tengo que estar acá en Estados Unidos y que tengo que estar con mi familia, porque esa fue una presión muy grande”, Martínez Lara. “Eran los sentimientos encontrados. Porque tiene que estar con la familia y tiene que estar acá y la familia no puede estar acá porque ya tiene su vida allá y yo tengo que estar acá porque mi vida está acá”.
“Por eso me vine al campo, porque es temporal. Entonces estaba una temporada acá y otra temporada allá, pero no puede durar mucho tiempo en México por lo mismo”, Martínez Lara.
Ahora, como ciudadano americano Martínez Lara espera poder ejercer su derecho al voto.
“Es importante, es importante el votar y que sobre todo que sea tomado tu voto. Sí, en México yo he votado porque pues ahorita gracias a Dios con esto tenemos la doble ciudadanía, tanto aquí como allá podemos hacerlo,” dijo Martínez Lara.
Otro de los nuevos ciudadanos fue Guadalupe Arredondo, quien es originaria de la Ciudad de México y vive en la ciudad de Ceres en el condado Stanislaus.
“Mucho orgullo, porque sin esperarlo, poco a poco se fueron dando las cosas y estoy muy orgullosa de ser ciudadana americana”, dijo Arredondo de obtener la ciudadanía, agregando que le anhela poder votar.
“Poder tener voz y voto y seguir”, dijo la ama de casa de 40 años.
Entre los 55 persona de origen mexicano que tomaron juramento, también estuvo Carlos Martínez quien es originario de Guadalajara, Jalisco, México y vive en la ciudad de Visalia en el condado de Tulare.
Martínez, de 49 años, llego desde los años 90s a los Estados Unidos cuando era todavía un adolescente.
El tener es certificado de ciudadana en sus mnos, Martínez dijo “se siente bien. Me siento alegre porque ahora sí puedo votar. Ahora sí puedo hacer lo que un ciudadano puede hacer”.
Jorge Luis Ramos, quien es originario de Puruándiro, Michoacán, fue otro de los nuevos ciudadanos americanos.
“Pues la verdad se siente bien. Se siente uno contento porque es como un sueño que se realizó. Y gracias a Dios, ya sé, ya somos ciudadanos”, dijo Ramos quien tenía solamente 11 años cuando llego a este país.
“Una cosa que sí quería era empezar a votar, Hay muchas cosas que uno quisiera hacer y pues gracias a Dios ahorita que somos ciudadanos pues ya, ya se pueden hacer”, dijo Ramos de 29 años y quien vive en McFarland en el condado de Kern.
Martha Elena Vizcaino, quien es originaria de Tepalcatepec, Michoacán, México, tiene 16 años viviendo en los Estados Unidos.
“Mi corazón se quiere salir ahorita”, dijo Vizcaino de la emoción de ser ciudadana americana, algo que anhelaba desde que llego a este país.
Vizcaino, de 49 años vive en Bakersfield y espera poder servir más en su comunidad ahora.
“Ya puedo sentirme más libre de hacer cosas aquí en este país”, dijo Vizcaino.