Fresno

Armando Valdez: Siempre al pendiente de los más necesitados durante la pandemia de COVID-19

Armando Valdez junto a la señora Hermila Raya, en su casa rodante en Cantúa Creek 25 de julio. Valdez ha estado al pendiente de ella y su esposo Salvador Aguirre, llevándoles despensas de comida. 
Armando Valdez junto a la señora Hermila Raya, en su casa rodante en Cantúa Creek 25 de julio. Valdez ha estado al pendiente de ella y su esposo Salvador Aguirre, llevándoles despensas de comida.  mortizbriones@vidaenelvalle.com

Para Armando Valdez no importa si tiene que manejar más de 55 millas para llegar a Dos Palos, o unas 40 millas para llegar a Firebaugh, o más de 50 millas para llegar a la comunidad de Huron y brindar ayuda.

La distancia nunca ha sido un impedimento para Valdez, quien, desde el año pasado, ha hecho todo lo que está en su poder para ayudar a los necesitados afectados por pandemia de COVID-19 en las partes más remotas del Valle.

Para Valdez, los esposos Hermila Raya y Salvador Aguirre, son sus ‘viejitos’ y durante la pandemia del corona virus, Valdez ha estado al pendiente de ellos llevándoles despensas de comida ya sea a su vivienda en una comunidad de casas rodantes cerca de Cantúa Creek o en la casa de la hija del matrimonio ubicada en el pueblo de Mendota, donde a veces los esposos van y se quedan varios días.

“Son muy agradables y viven en una comunidad de casas rodantes cerca de Cantúa,” dijo Valdez del matrimonio que ya está en la tercera edad.

Valdez los llego a conocer durante una de sus muchas visitas a comunidades rurales para proveer ayuda a familias necesitadas durante la pandemia.

“El llego a venir aquí. Nos empezó a conocer el señor Armando aquí, nos empezó a conocer, nos empezó a conocer y cada vez que viene, él nos ayuda. Cada vez que viene nos trae comida,” dijo Raya. “Si nos ayuda mucho el. Siempre nos ha dejado cajitas de comida, porque siempre me habla o llega. Pero como no salimos siempre nos encuentra.”

La señora Hermila Raya, en su casa rodante en Cantúa Creek 25 de julio. .
La señora Hermila Raya, en su casa rodante en Cantúa Creek 25 de julio. . María G. Ortiz-Briones mortizbriones@vidaenelvalle.com

“Y a veces nos ayuda con un cinco, ‘Mire tenga para algo,’” dijo Raya de la ayuda monetaria que Valdez les ha proporcionado. “Cualquier cosita que él nos ayuda, es una ayuda que él nos da, si, no nos vamos a quejar.”

La mañana del domingo 25 de julio, Valdez y un grupo de voluntarias llegaron como a las 10 de la mañana a la casa rodante de Raya y Aguirre en la Avenida San Mateo casi con la esquina de la Avenida Clarkson en Cantúa Creek, un lugar con 3.8 millas cuadradas designado por el censo (CDP) en el Condado de Fresno, a 11 millas al sur-suroeste de Tranquility.

De acuerdo con el ACS 2019 del censo, la población era de 379, mucho menos de las 466 registradas en el censo de 2010. El 98.9 porciento de las personas que viven ahí son hispanos y el 43.8 porciento viven por debajo del umbral de pobreza.

Valdez, quien vive en Fresno y es el fundador y director del Centro Comunitaria de Artes y Tecnología (CCAT), venía un poco retrasado ya que una de las voluntarias tuvo problemas con el coche.

Pero eso no le impidió a Valdez a viajar aproximadamente una hora de camino en su camioneta blanca llena de comestibles para entregar despensas de comida a familias necesitadas en esa parte rural del Condado de Fresno.

De hecho, Valdez está muy familiarizado con las áreas rurales de los condados de Fresno, Madera y Tulare ya que muchos de los niños que usan su programa en la organización no lucrativa viven en áreas rurales en condiciones de vida realmente malas. Así comenzó a visitar las comunidades de Dos Palos, Firebaugh, Mendota, Huron, El Porvenir, Cantúa Creek, San Joaquín, Tranquility, al sur de Kerman, Raisin City, Easton y Caruthers entre otros sabiendo que esas comunidades serían muy afectadas durante la pandemia.

La noche anterior a su visita, Valdez había confirmado con la hija de Hermila Raya y Salvador Aguirre, que los esposos ya estaban de regreso en su casa en Cantúa.

Raya y Aguirre estaban contentos de ver a Valdez y platicaron entre ellos de todo un poco durante esa visita a finales del mes de julio.

“Ellos por mucho tiempo han trabajado en el campo,” dijo Valdez, agregando que por la edad de ambos ya no les dan trabajo como trabajadores de campo aun cuando durante la pandemia las manos de los trabajadores del campo eran necesaria.

Raya dijo que desde el 2000 ella y su esposo trabajaban en los campos del Valle, pero ahora ya no encuentran trabajo en el campo. De hecho, cuando la pandemia comenzó en el 2020 y los trabajadores del campo fueron clasificados como esenciales, Raya dijo que ella y su esposo fueron a buscar trabajo, pero “ya no nos quisieron. Y que no rendimos.”

Aguirre recuerda con tristeza cuando uno de los supervisores le dijo que “ya no puede señor” dejándolo terminar el día de trabajo y aclarándole que no lo estaba corriendo y tampoco lo estaba regañando, pero que le estaba abriendo los ojos para que vieran por ellos mismo y su salud.

Salvador Aguirre en la entrada de su casa en Cantúa Creek. Armando Valdez ha estado al pendiente de él y su esposa Hermila Raya llevándoles despensas de comida.
Salvador Aguirre en la entrada de su casa en Cantúa Creek. Armando Valdez ha estado al pendiente de él y su esposa Hermila Raya llevándoles despensas de comida. María G. Ortiz-Briones mortizbriones@vidaenelvalle.com

“Me dio tanta tristeza que me dijeran eso, pero uno ve que ya no puede uno,” dijo Aguirre, observando que los trabajadores de las cuadrillas eran mucho más jóvenes que ellos y podían con el trabajo rigoroso que es el campo.

Valdez dijo que la necesidad de este matrimonio de personas de la tercera edad es grande al igual que otras familias en áreas rurales del condado y las despensas de comida les ayuda en algo, aunque no sea mucho.

“Muchas gracias don Armando,” dijo Raya con agradecimiento por las bolsas de comida que les dejo.

“Voy a venir una vez al mes ahora, en vez de venir cada dos semanas, para dejarles una comidita,” dijo Valdez, quien por varios meses visitaba comunidades rurales dos veces al mes. “Y cualquier cosa, pues usted tiene mi teléfono y hábleme.”

Valdez no duda en compartir el número de su celular con las familias que ayuda, ya que así se entera de las necesidades por las que están pasando esas comunidades.

“Sí, yo le llamo,” le contesto Raya.

“Ande pues mi señora, cuídese mucho,” Valdez se despidió.

Después de la visita con los Esposos Aguirre y Raya ese fin de semana, Valdez y el grupo de voluntarias también viajaron a Tres Piedras y a El Porvenir donde también estarían repartiendo despensa de comida en las dos comunidades rurales.

Un defensor de las comunidades rurales

Valdez siempre han sido un defensor de las comunidades rurales, especialmente aquellas que son comunidades marginadas en el valle, muchas de las cuales que fueron duramente afectadas por la pandemia del COVID y no recibieron la ayuda de los gobiernos locales o de las organizaciones de base comunitaria sin fines de lucro al principio de la pandemia mundial.

Armando Valdez escucha con atención a Salvador Aguirre a la entrada de la casa de Aguirre en Cantúa Creek.
Armando Valdez escucha con atención a Salvador Aguirre a la entrada de la casa de Aguirre en Cantúa Creek. María G. Ortiz-Briones mortizbriones@vidaenelvalle.com

Por más de un año, Valdez se ha mantenido ocupado ayudando a familias de trabajadores agrícolas que han enfrentado desafiaos. Algunos de esos desafíos incluyen no poder hacer el pago de su casa o no tener acceso a internet confiable para que los niños estudiaran desde casa, entre otros. Muchos de esos padres de familia se vieron obligados a dejar sus trabajos para cuidar a sus hijos cuando los distritos escolares decidieron cancelar clases en persona y dar la instrucción escolar por la plataforma de Zoom debido a la pandemia.

Muchas de esas familias también tenían temor de perder su trabajo si reportaban estar contagiados de COVID, o miedo de perder ingresos durante el tiempo que tuvieran que estar en cuarentena, ya que muchas de estas familias debido a su estatus migratorio no recibieron los cheques de estímulo del gobierno federal o estatal.

Y gracias a que muchos de sus amigos donaron sus cheques de estímulo el año pasado, Valdez obtuvo una donación de más de $20,000, dinero que utilizó para ayudar a las familias con alquiler y comida.

Valdez también trabajó en cerciorarse que las pruebas del COVID estuvieran disponibles desde al principio de la pandemia en abril del año pasado en comunidades rurales. Cuando vio que los trabajadores del campo no tenían máscaras del PPE, Valdez organizo voluntarios para que hicieran máscaras y las distribuyeran entre los trabadores que las necesitaban.

Este año, Valdez se ha ocupado en educar e incitar a las personas en esas áreas rurales a que se vacunen contra el coronavirus trabajando en conjunto con una coalición de organizaciones no lucrativas desde Sacramento hasta Bakersfield.

También su organización ha estado coordinando y organizando clínicas de vacunación contra el COVID o llevando información sobre la importancia de la vacuna, también llevando las vacunas a las áreas rurales, al igual que inscribiendo a personas para que se pongan las vacunas, aparte de su trabajo en la organificación no lucrativa que Valdez fundó.

“Armando es una buena persona y el trata de ayudar a todos, a la comunidad, a todos los que necesitan algo,” dijo Sandy Rodríguez, una de las cuatro voluntarias que lo acompañaron a repartir despensas de comida. “Le hablan a Armando si necesitan agua, comida, cobijas, él siempre está ahí para ayudar a la comunidad. Porque hay muchos que necesitan.”

Sandy Rodríguez, una de las voluntarias que acompañaron a Armando Valdez a repartir despensas de comida el 25 de julio habla con una persona en la puerta en una de las casas en Tres Piedras.
Sandy Rodríguez, una de las voluntarias que acompañaron a Armando Valdez a repartir despensas de comida el 25 de julio habla con una persona en la puerta en una de las casas en Tres Piedras. María G. Ortiz-Briones mortizbriones@vidaenelvalle.com

Rodríguez dijo que ella y varias compañeras de trabajo siempre están disponibles cuando escuchan las palabras mágicas de Valdez “sabes necesitamos ayuda. Necesitamos ayudar a estas familias.”

“Nosotros lo estamos ayudando. Donde él quiera que vayamos, ahí vamos,” dijo Rodríguez, quien le ha ayudado a Valdez como voluntaria por muchos años. “Pero es un placer en trabajar con él y ayudarlo y ayudar a la gente. Y estamos todos unidos.”

“Desde que lo he conocido siempre ha ayudado a la comunidad ya sea si es con música, si es con radio, si es con televisión, si es con abriendo una escuela de baile folclórico, ayudar a toda la comunidad. Los Latinos lo agradecemos mucho,” dijo Rodríguez, agregando que cuando Valdez las necesitan no importa la distancia “ahí estamos nosotros, donde él quiera, no importa si es en Los Ángeles, u otra parte lejos.”

Líder comunitario

Y todo el trabajo de Valdez como líder comunitario no ha pasado desapercibido.

La Fundación de la Comunidad Latina (Latino Community Foundation) reconoció a Valdez como un héroe anónimo del Valle, una persona que se ha convertido en ser parte de solución, y como un líder visionario durante la gala ‘You are Essential’ en el mes de junio. Valdez recibió el premio Leading Change 2021.

Valdez creció en el centro de Fresno en el vecindario de Lowell, un área conocida por su pobreza y altos índices de criminalidad. Después de recibir una licenciatura en telecomunicaciones de la Universidad Estatal de California en Long Beach, Valdez regresó a Fresno y comenzó a reclutar niños de las áreas central y este de Fresno, y les brindó clases gratuitas de producción de televisión y reportajes de noticias en el patio trasero del hogar de sus padres.

“Armando es el Valle Central, un productor ganador del premio Emmy que creció en Fresno, que regresó a casa para apoyar a los hijos e hijas de los trabajadores agrícolas al crear oportunidades ilimitadas para ellos en el Centro Comunitario de Artes y Tecnología (CCAT),” dijo Adriana Saldívar, directora de programas de la fundación sobre el reconocimiento de Valdez, quien trabajó como productor de noticias durante más de 30 años con Univision.

El primer grupo de 20 niños en 1998 se convirtió en el núcleo del programa, nombrándose a sí mismos MANITAS. A la fecha, más de 21,000 niños han formado parte de MANITAS y el número sigue aumentando. Además del centro en Fresno, Valdez se ha expandido a la ciudad de Bakersfield, donde más de 300 niños se han inscrito para clases gratuitas de piano, danza folclórica, canto, guitarra, ukelele, danza hula y clases de medios. Todos los instructores son voluntarios de la comunidad.

En la gala Saldívar le entrego a Valdez el ‘Milagro Heart’ como un símbolo y recordatorio de lo que el significa para la comunidad “un milagro,” la persona que hace que los jóvenes crean en su poder, en su potencial y que les recuerda que las oportunidades existen, hablando por las personas que no estaban siendo vistas ni escuchadas durante la pandemia.

“Cuando llegó la pandemia, Armando no dudó ni esperó a que llegara ayuda. Hizo lo que siempre ha hecho: apareció. Altruista y comprometido, Armando continúa brindando esperanza, alegría y amor a su comunidad,” Saldívar agrego.

Al aceptar su premio, Valdez dijo que gracias todos los héroes anónimos que lo apoyaron pudo hacer lo que hizo tanto en 2020 y 2021 en ayudar a todas esas familias necesitadas en el valle.

Este contenido es posible gracias a una subvención de la Latino Community Foundation.

María G. Ortiz-Briones: 559-441-6782, @TuValleTuSalud

María G. Ortiz-Briones
The Fresno Bee
María G. Ortiz-Briones is a reporter and photographer for McClatchy’s Vida en el Valle publication and the Fresno Bee. She covers issues that impact the Latino community in the Central Valley. She is a regular contributor to La Abeja, The Bee’s free weekly newsletter on Latino issues. | María G. Ortiz-Briones es reportera y fotógrafa de la publicación Vida en el Valle de McClatchy y el Fresno Bee. Ella cubre temas que impactan a la comunidad latina en el Valle Central. Es colaboradora habitual de La Abeja, el boletín semanal gratuito de The Bee sobre temas latinos. Apoye mi trabajo con una subscripción digital
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