¿Quieres ver a un ser querido convertirse en ciudadano de EU en Fresno? Ya no puedes
María Barragán se resguardó de la leve lluvia mientras esperaba afuera de la Oficina Local de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos ( USCIS) en Fresno; al mismo tiempo, su esposo Jesús Barragán prestaba juramento en una ceremonia de naturalización en el interior.
“Es un logro que él ha querido durante mucho tiempo”, dijo Barragán de su esposo Jesús, quien fue una de las 40 personas de 15 condados que juraron como ciudadanos de Estados Unidos el miércoles 20 de diciembre por la tarde.
A Barragán le hubiera gustado estar dentro para presenciar ese momento especial.
“Lo acompaño desde afuera, pero me hubiera gustado estar a su lado”, dijo Barragán, quien se nacionalizó hace unos 13 años.
“Fue antes de la pandemia, había mucha gente y podíamos llevar acompañantes”, dijo Barragán, y añadió que varios de sus familiares asistieron a la ceremonia en el centro de convenciones de Fresno.
La última ceremonia de naturalización a gran escala celebrada por la oficina de inmigración en Fresno fue el 10 de marzo de 2020, cuando 543 residentes del Valle Central, originarios de 37 países, se convirtieron en ciudadanos en el Salón Valdez del Centro de Convenciones de Fresno.
Esas ceremonias a gran escala son cosa del pasado, al menos en la región de Fresno.
La pandemia modificó todo eso, ya que la oficina local del USCIS de Fresno cambió a ceremonias más cortas, con grupos de 20 a 30 personas prestando juramento en el interior de sus oficinas de la P Street. Durante el apogeo de la pandemia, también se celebraron ceremonias al aire libre.
Según Claire Nicholson, responsable de asuntos públicos del USCIS, hay 88 oficinas locales repartidas por todo el país que celebran más de 10,000 ceremonias de naturalización al año.
“Las oficinas del USCIS pueden llevar a cabo ceremonias diarias en las que el examen, la adjudicación y el juramento tienen lugar el mismo día”, dijo Nicholson. “Algunos lugares han vuelto a celebrar ceremonias más grandes, como Sacramento, mientras que lugares como Los Ángeles ahora tienen un híbrido de ambas ceremonias diarias y ceremonias trimestrales más grandes”.
Las ceremonias de naturalización en Fresno han seguido siendo pequeñas en su mayor parte.
El pasado diciembre, 99 residentes del Valle participaron en una ceremonia de naturalización en el Recinto Ferial de Fresno durante el Festival Cultural Hmong de Año Nuevo. Unos 400 familiares y amigos presenciaron la ceremonia, lo que la convirtió en la primera ceremonia de naturalización a gran escala desde la pandemia.
Carmen Paniagua, directora en funciones de la oficina local de Fresno en el momento de la ceremonia de naturalización del Año Nuevo Hmong, dijo a Vida en el Valle que no preveía ceremonias públicas multitudinarias en Fresno como las de antes.
“Esperemos que algún día, a medida que las cosas mejoren. Esa es nuestra esperanza”, dijo Paniagua.
“Pero mientras tanto, todavía estamos involucrados en la comunidad en este tipo de celebraciones con nosotros y tener presencia USCIS en la Comunidad, así, de una manera u otra, todavía estamos naturalizando a la gente, así que estamos muy contentos de estar aquí”, dijo Paniagua.
La oficina local de Fresno sigue llevando a cabo ceremonias diarias el mismo día, junto con eventos mensuales. Algunos actos de naturalización para niños se han celebrado en bibliotecas locales. También ha colaborado con el Servicio de Parques Nacionales en ceremonias especiales de naturalización celebradas en el Parque Nacional de Yosemite o en monumentos nacionales como el Monumento Nacional César E. Chávez en Keene.
En la actualidad, la oficina de Fresno realiza varias ceremonias rutinarias de juramento al mes –algunas son dos veces al mes, tres veces en cada uno de esos días– en ellas se programan cada vez a unos 120 solicitantes, que juran en grupos de 40 dentro del edificio.
Solo se permite entrar a los solicitantes, dejando que sus familiares y amigos miren desde afuera.
Según Nicholson, en el año fiscal 2022, Estados Unidos dio la bienvenida a 974,000 nuevos ciudadanos estadounidenses, el mayor número de ciudadanos naturalizados en casi 15 años.
Los procedentes de México representaron el 13.3% de los naturalizados a nivel nacional, aunque suelen ser aproximadamente la mitad de los nuevos ciudadanos estadounidenses en el área de Fresno. Le siguen India (6.8%), Filipinas (5.5%), Cuba (4.8%) y la República Dominicana (3.6%).
Hasta el 7 de junio, el país había aceptado 588,900 nuevos ciudadanos estadounidenses, según Nicholson.
La oficina de Fresno naturalizó a 14,138 solicitantes en 2022.
La ciudadanía es un ‘regalo’ para muchos
Al igual que Barragán, Rosa Barriga y sus cuatro hijas adultas esperaron a su esposo Gonzalo Barriga, quien también se naturalizó esa tarde.
Todas ellas se tomaron tiempo libre de su trabajo y condujeron desde Bakersfield para estar con su padre y esposo, pensando que la familia podría presenciar ese logro sin darse cuenta de que no se les permitiría entrar.
“Triste porque no podemos ver el logro, el resultado de tanto papeleo, de tantos años”, dijo Rosa Barriga. “No importa que no estemos adentro, estamos aquí con él para animarle en espíritu”.
Una vez concluida la ceremonia, Barragán se reunió con su esposo y le hizo una videollamada con algunos familiares para que pudieran verle como recién nacionalizado.
Cuando la familia Barriga se reunió con Gonzalo Barriga, este dijo que tener en sus manos su certificado de naturalización era “un regalo muy bonito” en estas fiestas. Tenía 18 años cuando emigró a este país.
El hombre de 60 años de Ario de Rosales, Michoacán, México, se emocionó mientras su voz se quebraba y sus ojos se llenaban de lágrimas.
“Fue un proceso muy largo”, dijo Rosa, la hija de Barriga, añadiendo que ver a su padre como ciudadano naturalizado es “muy reconfortante, mucha emoción”.
Para José Trinidad Piceno Chávez, habitante de Modesto, convertirse en ciudadano naturalizado “es un gran honor”.
“Cumplir mi sueño, siempre quise ser parte de este país después de vivir la mitad de mi vida aquí”, dijo Piceno Chávez, de 44 años y originario de Zamora, Michoacán, México. Lleva 22 años en Estados Unidos.
Diana Castañeda, supervisora del servicio de inmigración, y quien tomó el juramento de lealtad, retó a los nuevos ciudadanos a “ser ciudadanos activos” y marcar la diferencia en la vida de las personas.
“Es un viaje largo para muchos, corto para otros, pero sin embargo es un viaje que decidieron emprender”, dijo Castañeda. “Así que estamos muy orgullosos de ustedes”.