Nuevos ciudadanos toman juramento a la bandera de los Estados Unidos
Para Fredervinda Ramos, el tener su certificado de naturalización de los Estados Unidos en sus manos, le da una tranquilidad en su vida al contar ahora con los beneficios de las personas nacidas en este país.
“Se siente una tranquilidad. Como realizarse pues en este país ya, estar seguro, que, pues se siente uno completamente libre de cualquier cosa”, dijo Ramos quien es originaria de El Salvador.
Ramos, de 57 años, tiene viviendo en los Estados Unidos por unos 30 años y trabaja en el campo de la jardinería en su propio negocio.
Ramos, quien actualmente residen en la ciudad de Fresno, dijo que ella llego a este país cuando tenía 27 años.
Ella fue una de las personas del Valle provenientes de 26 países incluyendo Argentina, El Salvador, Guatemala, México, Perú y Venezuela que tomaron juramento a la bandera de los Estados Unidos la mañana del jueves (21 de abril) en las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos en Fresno.
“No me siento, como dicen, con temor de que voy a ser humillada, de que voy a ser discriminada”, dijo Ramos ahora ser ciudadana americana y contar con todos los mismos beneficios de los nacieron en este país. “Con más libertad”.
Una de las cosas que le ilusiona es que también ahora podrá poder ayudar a algún familiar en su país natal para que inmigren aquí.
Ramos dijo que cuanto tomo juramento a la bandera de los Estados Unidos sintió “una emoción muy grande de ver de qué tantos años y por fin logré lo que quería”.
“Porque la verdad, pues había como perdido ya la fe de que de que esto iba a suceder. Porque yo tengo bastantes años de que empecé el proceso”, Ramos dijo. “Pero gracias a Dios ahora ya lo tengo en mis manos. Y cuando yo levanté mis manos y yo le di gracias a Dios, porque yo sé que él es el único que me ayudó”.
Para los que tiene la oportunidad de hacerse ciudadanos americanos y que no lo ha hecho, Ramos dijo que “los que están, pues en el proceso o tienen la oportunidad, qué lo hagan. Porque es mejor. Por cualquier cosa es mejor siempre”.
“Y pues si estamos en este país, tenemos que estar lo mejor que se pueda. Porque si no decidimos hacer ciudadanos es porque queremos, amamos a este país, entonces hay que estar bien”, dijo Ramos.
Otro de los nuevos ciudadanos fue Margarito Clemente, quien es originario Huajuapan en el estado de Oaxaca, México, y vive en Bakersfield.
Clemente, de 68 años, y de origen mixteco, llegó al lugar de la ceremonia en Fresno acompañado de dos de sus hijos, un nieto y su esposa.
Desafortunadamente, por las restricciones de la pandemia del COVID todavía no se permiten amigos o familiares en las ceremonias de naturalización.
Con una sonrisa en su cara, Clemente dijo sentirse “bien bonito, feliz” de tener finalmente el papel que oficialmente lo declara como ciudadano americano. “Me siento muy feliz”.
Clemente dijo tener 20 años viviendo en los Estados Unidos como trabajador del campo, junto a su familia.
“Orgulloso de mi papá”, dijo Pedro Clemente de su padre.
“Orgulloso, me siento feliz”, dijo Rosa Clemente de ver a su padre salir de las oficinas como ciudadano americano.
La familia Clemente salió a las 6 de la mañana de Bakersfield para llegar a tiempo a la ceremonia de naturalización.
Como ciudadano americano, Clemente dijo que espera poder arreglar más rápido los papeles de varios de sus hijos mayores que ya tienen sus solicitudes en el sistema y la fecha de entrevista llegue más pronto.
En total Clemente y su esposa Juana León tienen 11 hijos.
Al igual que Ramos y Clemente, Rita Rivera fue otra de los nuevos ciudadanos americanos que tomaron juramento en Fresno.
Rivera, quien es originaria de Michoacán, México, tenía solamente 17 años cuando llego a este país.
Rivera, quien vive la ciudad de Patterson en el Condado de Stanislaus, dijo sentirse feliz de ser ahora ciudadano americano.
Una de las cosas que más le ilusiona a Rivera como ciudadana, es “primeramente votar, en cuanto se pueda”.