Este boxeador español toca todas las melodías correctas
El español entró al cuadrángulo con poco respeto.
La música de Los Gipsy Kings (quienes son de Francia) cantando ‘Volare’ (una canción italiana) fue lo que identificó a Sandor Martin a los 8,000 en el Parque Chukchansi la noche del 16 de octubre.
Era un boxeador sin país. Y, con bajas expectativas contra Mikey García, el cuatro veces campeón mundial quien entró al ring acompañado por la canción ‘El Tarasco’ y con récord estelar de 40-1.
Aunque Martin llegó con un récord de 39-1, el mundo del boxeo no le dio mucha importancia porque la mayoría de esas peleas eran contra europeos de menos capacidad.
Para García, el nativo de Oxnard quien pronto se familiarizó con los trabajadores agrícolas del Valle de San Joaquín, la pelea de 10 rondas contra Martin era de regreso al deporte después de 20 meses sin pelear por falta de la pandemia.
El boxeador de 33 años fue considerado uno de los mejores libra por libra del mundo.
Cuando la campana final sonó, indicando el final de la pelea de peso welter, ambos combates subieron una mano al aire con la expectación de ser el ganador en los ojos de los tres jueces.
Al final, Martin fue declarado ganador en una decisión mayoritaria que asombró al mundo del boxeo.
¿Qué sucedió?
“Yo me conozco a mí mismo, mis capacidades. He estado haciendo esto desde que tenía 5 años,” dijo Martin. “Dije que iría y haría esto, salir y vencer a los mejores luchadores del mundo. Y eso es lo que he hecho.”
Martin ha sido campeón superligero europeo desde 2019, pero jamás ha peleado fuera de Europa.
“Estoy muy feliz por lo que he hecho,” dijo Martin, de 28 años de edad. “Hice algo que nadie ha hecho en mi país, derrotar a alguien que fue campeón mundial de cuatro divisiones como Mikey García.”
García dijo que está de acuerdo con una revancha contra Martin, pero por una pelea de 12 rondas.
“Él era el que corría mucho,” dijo García. “Pensé que estaba ganando la pelea en un enfrentamiento cerrado.
“Pensé que hice lo suficiente para ganar las rondas. Yo era el agresor que buscaba pelear. No hay excusas. Así es.”
Martin había entrado en la pelea como un perdedor de 10 a 1.
Ahora, tendrá que encontrar una mejor melodía para su entrada al ring.