La guerra contra COVID-19 se intensifica
Un carnaval con juegos, música y comida en la ciudad de Firebaugh en el Condado de Fresno.
En el pueblo rural de Huron, había tacos y la línea de carros estaba larga.
En Madera, una pequeña producción teatral y canciones en un remate.
Estos son solo unas muestras de lo que se está haciendo en el Valle Central para educar e incitar a que todos los latinos – adultos y niños mayores de 12 años – que viven en el área se vacunen contra el coronavirus.
Esta guerra no va a ser fácil, según los oficiales, ya que se enfrentan a mitos y desinformación en medio de una población que no tiene confianza en el gobierno.
Los esfuerzos por educar y vacunar para obtener un porcentaje alto de latinos vacunados lo más pronto posible tienen más urgencia con la reapertura del estado de California el 15 de junio, después de más de un año de cierre pandémico.
Varias organizaciones comunitarias y organizaciones de salud que están ayudando en los esfuerzos de vacunación compartieron los éxitos o inconvenientes que han enfrentado hasta ahora para vacunar a los latinos contra el COVID-19.
Según el estado, las personas que se identificaron como latinas han recibido el 27.3% de las vacunas administradas y constituyen el 39.4% de la población elegible para la vacuna administrada en el estado.
En el Condado de Fresno, las personas que se identificaron como latinas han recibido el 39.9.3% de las vacunas administradas y constituyen el 52.9% de la población elegible para la vacuna en este condado.
En el Condado de Tulare, las personas que se identificaron como latinas han recibido el 53.7% de las vacunas administradas y constituyen el 63.6% de la población elegible para la vacuna en este condado.
Patrocinado por el Departamento de Salud Pública del Estado de California (CDPH, siglas en inglés), y el Departamento de Salud Pública del Condado de Fresno, el carnaval de dos días llevado a cabo en Firebaugh el 11 y 12 de junio, esperaba educar a unas 4,000 personas durante el evento de vacunación y vacunar a por lo menos 300 personas cada día.
Más de 300 dosis de las vacunas Pfizer y Johnson & Johnson estuvieron disponibles en Dunkle Park en Firebaugh. La vacuna de Pfizer, que se necesita dos dosis, está disponible para personas con edad de 12 años en adelante mientras que la Johnson and Johnson que solo requiere de una dosis, está disponible para aquellos con 18 años en adelante.
“Nos hemos asociado con el Departamento de Salud Pública de California para organizar un carnaval y un sitio móvil de vacunación en Firebaugh, California,” dijo Leticia Berber, educadora de salud del departamento de salud pública del condado de Fresno.
Llevar las vacunas a las comunidades rurales
Berber dijo que el evento móvil era muy importante para esta comunidad ubicada a 38 millas oeste de Fresno y con una población de un poco más de 8,000 personas de los cuales el 91 por ciento de ellos son latinos ya que el carnaval continuo con unas de sus tradiciones al mismo tiempo que se les enseña que “la vacuna es muy importante. Muy importante para seguir adelante, muy importante para seguir con nuestras tradiciones.”
“Y esta es una manera de extenderles esta ayuda para ellos para que se vacunes. Esta vacuna es gratis, es efectiva y segura,” dijo Berber, agregando que no era requerido que las personas tuvieran cita previa para vacunarse. “Muchas de estas personas probablemente no tienen teléfono. No tienen el modo de registrarse. Que queremos hacer lo más fácil posible para que esta comunidad se pueda vacunar.”
El traer el evento móvil a Firebaugh y áreas aledañas, también ayuda a las familias que no tienen transportación ya que para muchos de ellos ir a una cita clínica en Fresno para tomar la vacuna toma una hora de viaje, dijo Berber, agregando que el porcentaje de vacunación es muy bajo ahí.
“El porcentaje está muy bajo de personas que se han vacunado y eso es falta de educación, falta de apoyo, falta de recursos y falta de transportación,” dijo Berber, agregando que la meta es llegar a que el 100 por ciento de las personas se vacunen, aunque si se llega a un 80 por ciento es muy bueno.
Alfred Valdez, el alcalde de la ciudad de Firebaugh, dijo que el evento esperaba no solo educar y vacunar a las personas que viven ahí, sino a las comunidades que están alrededor como Dos Palos y Mendota e impulsar a que todos se vacunen.
Valdez dijo que tienen expectativas grandes en lo que se refiere a vacunación y educación en la ciudad y áreas aledañas, agregando que su equipo de medios sociales estuvo promoviendo el evento en la página de Facebook de la ciudad, en su página como alcalde al igual que otros medios locales de televisión y radio.
Valdez dijo que la ciudad quería a asegurarse que todos sus residentes tuvieran la oportunidad de vacunarse antes de que el estado reabriera sus puertas. Sin embargo, aseguro que los esfuerzos por educar y vacunar a sus residentes continuaran después de esa fecha.
“”Continuaremos teniendo este tipo de eventos a medida que las vacunas estén disponibles para continuar ese esfuerzo y asegurarnos de que las vacunas estén aquí y listas para ellos en cualquier momento,” dijo Valdez. “”Vamos a continuar con nuestros esfuerzos.”
Se requirieron máscaras y controles de temperatura para entrar al carnaval. También hubo estaciones de desinfección de manos disponibles en toda el área del carnaval.
Berber dijo que la meta de CDPH y el departamento de salud del condado de Fresno es educar sobre la importancia de la vacuna y vacunarse para que las personas decidan si la vacuna es algo que les va ayudar a su familia.
Entre los que se vacunaron el 11 de junio en Firebaugh estuvieron el residente de Dos Palos J. Jesús Rivera Mendoza de 65 años y Ariel Lugo, de 46 años quien vive en Firebaugh.
Ambos son transportistas en el área.
Aunque Rivera Mendoza había calificado para vacunarse hace varios meses por la edad, dijo no haber estado enterado de ello. “No me había dado cuenta,” dijo Rivera Mendoza, quien es originario de Michoacán, México.
Rivera Mendoza dijo se enteró del evento de vacunación por medio de la radio y que él se estaba poniendo la vacuna para prevenir la enfermedad.
“Quiero sentirme cómodo ante la humanidad,” dijo Rivera Mendoza, quien dijo que supo de varios conocidos que murieron por la enfermedad del COVID.
Rivera Mendoza tomo la vacuna de Johnson & Johnson antes de regresar a trabajar.
Lugo, quien es originario de Los Mochis, Sinaloa, México, dijo estar agradecido de poder tener la oportunidad de vacunarse. Lugo dijo que la empresa donde trabaja les agendó la cita para la vacuna.
Lugo dijo venir contratado con visa de trabajo y cada temporada viene a trabajar a los Estados Unidos, pero es la primera vez que trabaja en el área de Firebaugh donde va a estar por varios meses.
Lugo dijo que vacunarse es “para beneficio de todos.”
“Es muy importante. Estamos protegidos y nos protegemos y nos cuidamos y cuidamos a lo demás,” dijo Lugo, quien tuvo familiares que se contagiaron del COVID. Lugo dijo que su familia también tuvo problemas económicos y perdida de trabajo por la pandemia.
Combatiendo mitos, desconfianza y desinformación
Uno de los esfuerzos que está haciendo el Centro Binacional para Desarrollo Indígena Oaxaqueño es asegurarse que el mensaje llegue en el idioma que la persona habla o entiende.
“Estamos alcanzando a personas que hablan diferentes idiomas indígenas, pero también de que hablan español,” dijo Oralia Maceda, quien es mixteca y es directora de programas del Centro Binacional. “Estamos yendo a los lugares en donde comúnmente nuestras comunidades latinas, nuestras comunidades indígenas, nuestras comunidades trabajadoras del campo acuden.”
“Nuestros compañeros están saliendo a los campos, dando la información sobre la importancia de tomar la vacuna. Pero también los beneficios que nos da el que tomemos esta vacuna,” dijo Maceda, agregando que saben que mucha gente de la comunidad tiene miedo a los efectos secundarios. “Entonces el mensaje que nosotros les damos es de que los efectos secundarios son menores a los beneficios que da la vacuna y por lo tanto es importante tomarla.”
Aparte de ir a los campos, Maceda dijo que su organización también está yendo a los vecindarios a tocar puerta por puerta al igual que a los tianguis y las tiendas pequeñas en las áreas rurales, gasolineras, loncheras y panaderías para dar información y educar a las personas.
“Nuestros compañeros desde las 4:30 de la mañana empiezan a salir para esto, para ponerse en estos diferentes lugares,” Maceda dijo, agregando que también informan sobre donde están disponibles las vacunas.
Maceda dijo que sus compañeros tienen con ellos un hotspot y tableta para ayudar a registrar a todos aquellos que quieran vacunarse, pero necesitan ayuda para agendar una cita al lugar más cercano de acuerdo con su código postal o dirección.
Una vez que el personal agenda una cita, ellos hacen una llamada de recordatorio para que la gente asista a vacunarse, dijo Maceda.
“Es la forma como nosotros estamos tratando de asegurar que nuestra comunidad latina, que nuestra comunidad indígena reciba el mensaje y si necesita ayuda, le ayudamos a que se registren y vayan y tomen la vacuna,” Maceda dijo, agregando que han encontrado que hay mucha gente renuente a tomar la vacuna por varias razones.
Una de esas razones es que la gente no confía en la vacuna del COVID porque salió muy rápido mientras que otras enfermedades como el VIH no existe vacunas para combatirlo, dijo Maceda sobre las preguntas y desconfianza que ellos han escuchado en la comunidad.
Cuando se retiró del mercado la vacuna de Johnson & Johnson en abril después de los informes de seis casos de un tipo de coágulo sanguíneo raro y severo en individuos después de la administración de la vacuna, Maceda dijo que eso trajo mucha más desconfianza.
“Ya había desconfianza. Y luego esto trae mucha más desconfianza a la comunidad,” dijo Maceda, agregando que su organización recibió muchas llamadas de personas cancelando las citas que tenían agendadas para tomar la vacuna y no querían arriesgarse a que algo les pasara.
Aparte del aumento de la desconfianza por la vacuna, Maceda dijo otros factores que han contribuido a que la gente latina no tome la vacuna son los mitos que tiene.
Uno de esos mitos, dijo Maceda, es que la gente cree que la vacuna tiene un chip adentro que hace que un imán se quede pegado en el área donde se puso la vacuna. Otro mito es que el gobierno quiere eliminar a parte de la población a través de la vacuna, y aquellos que se pusieron la vacuna van a fallecer en dos años. Otros han dicho que el obispo dijo que no se pusieran las vacunas porque fueron hechas con placenta de abortos.
Otros mitos incluyen que la vacuna hace que salgas positivo con COVID o que hasta los cubrebocas de color azul claro que son quirúrgicos ahora tienen el virus ahí, dijo Maceda de los mitos que su organización ha escuchado.
“Entonces hay mucha desinformación que tiene nuestra comunidad y nosotros tenemos que estar yendo en contra corriente, de todo lo que estamos escuchando, todo lo que la comunidad dice,” dijo Maceda por desacreditar los mitos, teorías conspiratorias y la desinformación. “Son cosas que hemos estado escuchando y razones por las que según la comunidad no quieren ponerse la vacuna.”
Otra desconfianza de la gente es el hecho que las vacunas son gratis, ya que muchos de ellos dicen que el gobierno nunca les ha regalado nada, dijo Maceda agregando que la gente se pregunta porque están dando vacunas gratis, o porque les quieren pagar para que se pongan las vacunas en referencia al programa de incentivos de vacunas del estado ‘Vax for the Win’ sugiriendo que el gobierno tiene motivos alternos.
“Creo que causa esa desconfianza más en las personas que no tienen un estatus migratorio aquí,” dijo Maceda, agregando que por años la comunidad indocumentada no ha tenido acceso a planes o subsidios de cobertura médica del gobierno.
“No todos hemos tenido la oportunidad de tener un seguro médico regular para nosotros,” dijo Maceda de la desconfianza que existe.
Maceda dijo que incluso a ella le dijeron durante en uno de eso esfuerzo por hablar y educar a la comunidad sobre las vacunas era que ella estaba ahí solamente porque le estaban pagando.
“Yo dije ‘sí, sí, es cierto, sí me están pagando, es mi parte de mi responsabilidad, de mi salario, de mi trabajo. Pero créanme que si eso fuera algo, algo malo para nuestra comunidad, no lo haría,” Maceda dijo que contesto. “Pero ahorita lo estoy haciendo y estoy convencida de que es algo bueno para nuestra salud, para la salud de nuestra comunidad. Y esa es la razón por la que estoy hablando con usted. Le aseguro que si esto fuera algo malo, yo no estaría, aunque me paguen, no lo estaría haciendo.”
Maceda dijo que también les deja saber que ella misma ya se puso la vacuna y tiene sus dos dosis y todo está bien de salud con ella.
Otros de los esfuerzos que Centro Binacional está haciendo es el colaborar con clínicas de vacunación para asegurar que el horario y los días de vacunación no sean un obstáculo y sean convenientes para la gente de la comunidad.
“Nosotros como centro también estamos organizando eventos de vacunación en donde la gente de nuestras comunidades puede venir y lo estamos haciendo aquí en el estacionamiento de nuestra oficina, que nuestra oficina ya es conocida por nuestra comunidad,” Maceda dijo de otros de los esfuerzos de vacunación. Uno del evento de vacunación más reciente se llevó a cabo el 12 de junio en el estacionamiento del centro.
Armando Valdez del Centro Comunitario de Artes y Tecnología dijo que su organización no lucrativa ha estado coordinando y organizando evento de vacunación.
“Hemos estado educando a la gente a nuestro modo produciendo pequeños anuncios de radio para niños, niños produciendo anuncios en mensajes de radio para las redes sociales y sondeando otras comunidades a las que nadie se ha acercado realmente desde el comienzo de una pandemia,” dijo Valdez.
Valdez dijo que ellos han trabajado en conjunto con una coalición de organizaciones no lucrativas desde Sacramento hasta Bakersfield dando fondos para realizar actividades de divulgación sobre las vacunas desde enero.
Sin embargo desde antes, Valdez dijo que han sido muy defensores de las comunidades rurales, no solo cerciorarse que las pruebas del COVID estuvieran disponibles desde el principio de la pandemia en abril del año pasado, sino en llevar las vacunas a las áreas rurales.
“Y hemos tenido cierto éxito de muchas maneras porque hemos inscrito a bastantes personas para que se pongan las inyecciones,” Valdez dijo, agregando que también en el centro se llevó acabo un evento de vacunación en abril de este año.
Valdez dijo que el evento de vacunación fue bastante bueno, aunque, debido a la alerta de la vacuna de Johnson & Johnson que salió en esas fechas, algunas personas estaban cancelando por miedo y estaban renuentes a tomar esa vacuna especifica.
“Pero no nos hemos detenido. Continuamos haciendo alcance mediante encuestas de comunidades, especialmente aquellas que se encuentran en comunidades marginadas del valle. Y estoy hablando de los condados de Madera, Fresno y Tulare,” Valdez dijo, agregando que muchos de los niños que usan su programa viven en áreas rurales en condiciones de vida realmente malas.
Valdez dijo que así comenzó a visitar las comunidades de Dos Palos, Firebaugh, Mendota, Huron, El Porvenir, Cantúa Creek, San Joaquín, Tranquility, al sur de Kerman, Raisin City, Easton y Caruthers entre otros sabiendo que esas comunidades serían muy afectadas durante la pandemia.
Valdez dijo que ellos han estado haciendo alcance a los dueños de varios ranchos donde trabajan con los rancheros haciendo alcance sobre las vacunas para sus trabajadores.
Al igual que la organización Centro Binacional donde trabaja Maceda, Valdez dijo que ellos también se han encontrado con gente que esta renuente a ponerse la vacuna, no necesariamente por estar preocupados por lo que contiene la vacuna, pero por lo que están escuchando.
“Hay mucha antipropaganda,” dijo Valdez sobre todo en las redes sociales como Facebook.
Valdez dijo que cuando ellos se acercaban las comunidades indígenas y otras comunidades como Huron, en Madera, Arvin, Lamont, los hombres, o los jefes de familia eran los que tomaban un papel principal en la decisión tomar la vacuna o no. Si ellos no querían, la esposa o hijos no se ponían la vacuna tampoco.
También se encontró con persona que eran muy devotas de su fe y que le decían que dependía de dios si se enfermaban o no, y otras personas que creían que el gobierno les iba a cambiar el ADN.
“A este punto, quiero decir que tal vez el 20 por ciento ahora es reacio a tomar (la vacuna). Especialmente las personas con las que hemos trabajado. Y eso está bastante cerca de más de 600 familias en Madera, Fresno y el Condado de Tulare,” dijo Valdez.
Buscan vacunar a más de 1,000 personas
Lali Moheno, fundadora y presidenta de la Organización de Mujeres Unidas del Condado de Tulare, dijo que su organización ha estado ocupada ayudando con los esfuerzos de alcance sobre las vacunas del COVID con los trabajadores agrícolas y sus familias en este condado.
Moheno dijo que están trabajando en organizar tres eventos importantes de vacunación en diferentes áreas en el Condado de Tulare. Uno de ellos tendrá lugar el sábado (26 de junio) en la comunidad de Cutler-Orosi con un enfoque en los trabajadores agrícolas y sus familias. Ella espera llegar a vacunar a más de 500 personas.
También el comité de vacunación está organizando otro evento en al área de Poplar y Woodville cerca de la ciudad de Porterville el vienes 9 de julio donde esperan vacunar a más de 300 personas.
Y el más grande tendrá lugar el 10 de julio de las 10 a.m. a 3 p.m. en el Parque Mooney Grove para trabajadores del campo como la población latina en general. Este evento espera atraer a la comunidad latina de Visalia, Ivanhoe, Farmersville, y Tulare y áreas aledañas con la meta de vacunar entre 400 y 1,000 personas.
Moheno dijo que está trabando con otras organizaciones comunitarias al igual que el programa migrante del condado de Tulare para difundir la información y asegurarse que los hijos de los trabajadores del campo que tengan mínimo 12 años obtengan la vacuna también.
“Hay un porcentaje muy pequeño de jóvenes que están tomando a la vacuna y realmente tenemos que trabajar en ello,” dijo Moheno. “Nuestra campaña para este proyecto se llama ‘Mi Familia primero’.”
Moheno dijo sus socios en esta campaña incluye la Fundación de los Trabajadores del Campo, el departamento de salud pública del Condado de Tulare, el distrito Unificado de Visalia, y La oficina de Educación del Condado de Tulare Educación Migrante y Family Health Care Network y Radio Campesina entre otros.
Moheno dijo que están trabajando arduamente en obtener incentives para que las personas se vacunen durante esos tres eventos incluyendo boletos a Disney.
Moheno dijo que hay muchas razones por la que los latinos en el área no se vacunan incluyendo impedimento como acceso a las vacunas al igual que el horario y ubicaciones de las clínicas de vacunación toman lugar muchas fueras de las comunidades rurales. Otra razón que ella a escuchado es la barrera del idioma y barrera cultural y muchos no entienden la enfermedad o como se contagian o como prevenir el contagio de la enfermedad o el miedo a perder su trabajo.
Moheno dijo que hay in influjo de nuevo inmigrantes que están llegando al condado por la temporada de cosecha, lo cual va a hacer un reto para el condado en educar y vacunar a los nuevos migrantes.
Pero ella dijo que hay mucho miedo y desconfianza en todos los ámbitos con los Latinos, no solo con los trabajadores del campo, sino que con los latinos que tiene una profesión.
“Todos estamos esforzándonos mucho,” dijo Moheno, agregando que ella grabo un segmento de radio para el condado para educar sobre la importancia de la vacuna.
Moheno dijo que el porcentaje de vacunación en el Condado de Tulare está en el 37 por ciento de la población.
“Es muy bajo,” dijo Moheno.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de junio de 2021, 2:03 p. m..