Los tenistas salvadoreños César y Juan Carlos persiguen el sueño profesional desde California
En un deporte donde el talento rara vez es suficiente y donde cada avance suele venir acompañado de una inversión económica considerable, los salvadoreños César Cruz y Juan Carlos Fuentes llegaron al sur de California con un objetivo y es el de acercarse un poco más al tenis profesional.
Ambos participaron en el torneo M15 de Lakewood, una de las paradas del SoCal Pro Series, circuito que reúne durante varias semanas consecutivas a jugadores universitarios, juveniles de élite y profesionales emergentes que buscan sumar experiencia y puntos en el ranking mundial. Para los dos salvadoreños, la gira forma parte de la preparación rumbo a los Juegos Centroamericanos y del Caribe que se disputarán este año en Santo Domingo, República Dominicana.
"Nosotros venimos a hacer una gira de cuatro semanas aquí, los dos torneos de Lakewood y dos torneos en Irvine", explicó Cruz. "Esto lo hemos tomado como una preparación y el nivel acá es muy exigente, y por eso decidimos venir a estos torneos a foguearnos y a ganar esa experiencia".
Cruz, de 19 años, nació en San Salvador, pero actualmente reside en el Sur de California, donde estudia Finanzas en Loyola Marymount University (LMU). Él llegó a la universidad angelina en enero de 2025 gracias a una beca deportiva completa obtenida por su desempeño en el tenis, una oportunidad que considera fundamental para seguir persiguiendo el sueño de convertirse en profesional.
Su historia deportiva comenzó mucho antes de pensar en universidades estadounidenses o torneos profesionales.
"Mi papá me llevó a mi primera clase de tenis a los tres años y medio, a los cuatro años", recordó. "Ellos me siguieron apoyando en toda mi carrera desde los tres años hasta los 18 años y hasta la edad que tengo ahorita".
Como muchos niños salvadoreños, creció alternando entre el tenis y el fútbol. Durante años practicó ambos deportes hasta que llegó el momento de elegir.
"A la edad de los 13 años mi papá me dijo que tomara una decisión de en qué deporte yo quería especializarme más. Yo me decidí más por el tenis porque me gustaba más y sentía que tenía más potencial para tener la oportunidad que tengo ahora".
Esa decisión terminó llevándolo a LMU, una universidad que conoció mientras disputaba torneos juveniles internacionales.
"Vine e hice mi visita oficial, y me gustó tanto la universidad que terminé firmando por acá", señaló.
La beca le permitió cubrir sus estudios y acceder diariamente a instalaciones, entrenadores y recursos de alto nivel.
"Gracias a Dios, puedo decir que tengo una beca completa", señaló Cruz.
Para él, la experiencia universitaria representa mucho más que una formación académica.
"Siempre fue mi sueño jugar profesional. Pero viniendo de un país como El Salvador, no tenés siempre quizás los jugadores, la estructura para entrenar", explicó.
Además, la beca ha reducido considerablemente algunos de los gastos que acompañan al tenis de alto rendimiento.
"Aquí nos dan los entrenos. En algunas universidades te dan raquetas, cuerdas, zapatos. Aquí en LMU nos los proveen. Son gastos que yo hacía de junior. Quizás unos zapatos no cuestan tanto, pero yo me gasto unos zapatos cada semana. Al final del día es muchísimo para una persona del país de donde vengo yo".
Una amistad que comenzó en la infancia
Del otro lado de la red aparece una cara familiar para Cruz.
Juan Carlos Fuentes, de 20 años, conoce a Cruz desde que ambos eran niños.
"Nos conocemos desde chiquitos, desde que jugamos U8 allá en los clubes de El Salvador", contó Fuentes. "Los papás de él y mis papás se llevan muy bien. Ya es una amistad que viene desde hace ratos".
Aunque nació en El Salvador, Fuentes vive desde hace una década en Costa Rica, donde cursa Administración de Empresas en modalidad virtual para poder combinar los estudios con los entrenamientos y los constantes viajes que exige el tenis competitivo.
Su relación con el deporte comenzó en casa.
"Mi papá es entrenador de tenis, entonces me llevó desde chiquito a la Federación Salvadoreña de Tenis. Desde ahí empecé a llevar la raqueta y me gustó el deporte".
Los dos han compartido gran parte de su desarrollo deportivo y también algunos de los momentos más importantes de sus carreras.
El año pasado formaron parte del equipo salvadoreño que conquistó la medalla de oro en la Copa de Naciones de los Juegos Centroamericanos en Guatemala.
"Fue bonito", recordó Fuentes. "Ese octubre fue bonito ganar esa medalla".
Actualmente continúan compitiendo juntos en torneos profesionales y formando parte de los procesos de selección nacional.
"La amistad con César viene desde hace mucho tiempo. Casi como hermanos", dijo Fuentes.
El respaldo detrás del proyecto
La gira por California fue posible gracias al respaldo del Instituto Nacional de los Deportes de El Salvador (INDES) y la Federación Salvadoreña de Tenis.
"Gracias al INDES estamos aquí", explicó Cruz. "Ellos nos están apoyando para hacer esta gira en Estados Unidos y prepararnos para los Juegos Centroamericanos y del Caribe".
El entrenador y director técnico de la Federación Salvadoreña de Tenis, César Nolasco, explicó que el viaje forma parte de una planificación diseñada para ofrecer a los jugadores mayor roce internacional.
"Gracias a las gestiones de nuestro presidente Rafael Arévalo se pudieron conseguir fondos para que los dos muchachos vinieran a probar los torneos profesionales de acá", señaló Nolasco.
El entrenador conoce a ambos desde que eran niños y considera que representan el presente y el futuro inmediato del tenis masculino salvadoreño.
"Ellos son nuestros mejores jugadores", afirmó. "Yo sí creo en el potencial que tienen actualmente".
El entrenador destacó que Cruz ha encontrado en LMU una plataforma ideal para continuar desarrollándose, mientras que Fuentes ha fortalecido su juego entrenando en Costa Rica.
"Bien por César que consiguió una beca universitaria aquí en LMU y se mantiene entrenando y jugando torneos a gran nivel. Y el caso de Juan Carlos, pues está destacado en Costa Rica. Yo sí creo que se les puede sacar más ventaja de lo que tienen en su juego actualmente".
La presencia de Cruz en LMU también se convirtió en una ventaja para la delegación salvadoreña durante su estancia en California. Gracias a que estudia en la universidad angelina, los jugadores y el cuerpo técnico tuvieron acceso a las canchas y las instalaciones para preparar los torneos de Lakewood e Irvine.
"Es una gran ventaja y una gran bendición estar acá preparándonos para estos torneos en estas canchas", dijo Nolasco.
Un sueño difícil, pero vigente
La realidad del tenis profesional suele ser menos glamorosa de lo que aparenta desde afuera.
"Aquí los torneos en Lakewood estamos viendo que llegar a cuartos de final es durísimo", explicó Cruz. "Llegando a cuartos de final aquí, no creo que nadie recupere la inversión que hizo para llegar acá, ni solamente el boleto de avión".
Por eso entiende que el camino dependerá tanto de los resultados como del apoyo de instituciones, patrocinadores y programas deportivos.
"Es un camino largo, es una gran inversión", reconoció Cruz.
Aun así, ninguno de los dos parece dispuesto a dejar de intentarlo.
Cruz trabaja para convertir en realidad su sueño de jugar profesionalmente una vez concluya su etapa universitaria. Fuentes busca consolidarse dentro de la selección nacional y continuar creciendo dentro del circuito.
Mientras tanto, ambos siguen compartiendo canchas como lo hacían cuando eran niños en El Salvador.
Ahora lo hacen en California, enfrentando rivales de distintas partes del mundo y persiguiendo una meta que, aunque lejana, sigue tan vigente como cuando tomaron por primera vez una raqueta.
Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.
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