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Cazzu conquista América sin necesidad de apoyarse en las polémicas

Pese a que se ha dedicado a hacer música desde que era una adolescente y a que, luego de convertirse en una de las estrellas femeninas más grandes del género urbano, se trasladó osadamente a terrenos musicales mucho más diversos con los que alcanzó de manera merecida la fama mundial, la argentina Julieta Cazzuchelli no ha podido evitar que se la coloque en el ojo de la tormenta.

Claro que, en su caso, el asunto no tiene que ver con circunstancias que ella misma haya fomentado, sino con acciones de terceros, empezando por lo que hizo el famoso cantante mexicano Christian Nodal (con quien tuvo una hija) al anunciar su compromiso con la también cantante Ángela Aguilar (descendiente de aztecas) pocas semanas después de confirmar su separación de la artista sudamericana.

A partir de ahí, se empezó a gestar una polémica cada vez más intensa, protagonizada básicamente por sus seguidores, quienes se convirtieron en 'haters' incondicionales de Aguilar, mientras que Julieta (que, por supuesto, es más conocida como Cazzu) trató de mantenerse siempre alejada de las discusiones.

Hace unas semanas, el avispero se volvió a alborotar debido al lanzamiento de "Rosita", una canción conjunta entre Tainy, Rauw Alejandro & JHAYCO que aludía de mala fe a lo sucedido con Nodal y que provocó una respuesta contenida, pero contundente, por parte de la autora de "Con otra".

Esto no quiere decir que Cazzu se pase la vida pensando en estas cosas. De hecho, ahora mismo, se encuentra metida de lleno en su primera gira estadounidense, que pasó ya por Chicago, Phoenix y San José y que, este fin de semana, llegará en dos ocasiones consecutivas al YouTube Theatre de Los Ángeles, ciudad en la que no se había presentado hasta el momento.

En la entrevista que nos acaba de dar, la cantante oriunda de Fraile Pintado habló de lo que se puede esperar de sus actuales conciertos, de lo que piensa de la curiosa Ley Cazzu que se trata de imponer en México, de lo que significó el álbum "Linaje" en su carrera y del modo en que se enfrenta a las controversias.

Julieta, parece que el inicio de la gira ha sido muy positivo. Ya habías dado una que otra presentación en este país, mayormente en festivales, pero estar sola en el escenario, y en esta etapa de tu carrera, tiene que ser muy distinto.

Este viaje por los EE.UU. tiene significados y cosas muy distintas, ¿viste? Y también lo tiene porque estoy con casi todo mi equipo, que es gente que me acompaña hace muchos años y me genera mucha felicidad.

Además, has podido venir con tu hija Inti, a la que acabamos de ver detrás de ti.

No la puedo dejar. Imagínate, tiene 2 añitos y está feliz, viajando en el bus, estando en el hotel, en donde sea. La verdad que se la pasa muy bien y se porta muy bien.

Tengo entendido de que no fue necesariamente fácil traerla, y ahora se está tratando de crear en México una ley que tiene tu nombre para atender casos similares relacionados a padres ausentes que se niegan a dar autorizaciones de viaje.

Esa es una situación que me moviliza un montón, porque creo que no toda la gente comprende que no es una propuesta mía, sino de otras personas, que están usando mi nombre y el caso que tuve en Argentina.

Meterse en esas situaciones legales da mucho vértigo, pero siempre trato de salir de la pasividad del silencio. He estado tratando de entender lo que están pidiendo para saber de qué manera apoyar, porque a veces tiene que ver con partidos políticos y todo eso; pero, finalmente, el deseo de que se deje de entorpecer a una madre que cría sola el derecho de viajar con sus hijos me parece muy especial y muy valorable.

Por lo que he estado viendo, esta gira ofrece sorpresas distintas en cada fecha, relacionadas sobre todo a los covers que interpretas. En Chicago cantaste "Si una vez" de Selena, y en Phoenix hiciste lo mismo con "Costumbres", que es una canción original de Juan Gabriel, pero que fue popularizada por Rocio Durcal.

Tenemos una bolsita de canciones que vamos a ir sacando. Es una manera de regalarle al público algo que tiene que ver también con el show, como una muestra de aprecio a otras mujeres que han estado haciendo su trabajo y que desbloquearon muchas puertas para las artistas latinoamericanas. Nunca sé bien lo que va a pasar, porque lo hago en lugares y ciudades que no conozco tanto; pero, hasta ahora, me viene sorprendiendo un montón.

En Los Ángeles también habrá algo semejante, me imagino. Pero no me lo vas a revelar.

Es que es una sorpresa. Además, si te lo digo ahora, capaz que después lo cambio, porque con los covers soy un poco así.

Más allá de que estos shows son muy largos y de que te dan la oportunidad de mostrar diferentes facetas de tu carrera, el foco está puesto en "Latinaje", el álbum que te ha permitido llegar hasta donde has llegado y que marcó para ti una evolución completa. Antes de eso ya eras "La Jefa del Trap", pero "Latinaje" incursionó en una cantidad impresionante de géneros, entre ellos, el bolero, la salsa, el merengue, el tango, el corrido, el merengue, la cumbia, la bachata y el flamenco. Cuando empezaste a hacerlo, ¿ya sabías que iba a ser así? ¿Te dio un poco de miedo arriesgarte tanto?

Yo creo que, de alguna manera, "Latinaje" es el disco que menos presión me dio. Cuando me establecí en el urbano, sentí mucho la necesidad de tener mi propio sonido, de hacer algo diferente, y era difícil, porque a la gente le gustaba algo específico.

En ese sentido, [mi álbum anterior], "Nena Trampa", fue un poco frustrante para mí, porque lo quiero mucho y estaba hecho con todo mi corazón trapero, pero, en realidad, no soy una persona que esté escuchando todos los días trap y reggaetón. Vengo de un hogar en Jujuy donde no se escuchaba lo que se escuchaba en Buenos Aires, sino mucho folklore.

Mi mamá tiene una gran amiga, de allá del norte, que cantaba mariachi y que nos introdujo a ese mundo. Entonces, para mí, cuando canto [algo de] Rocío Durcal, pienso en todas estas mujeres con voces hermosas, incluyendo a esa mujer de la que te hablo, Alejandra.

Nunca tuve prejuicios musicales, pero me costó mucho dejar de hacer esa música agresiva y bélica, porque siempre tuve mucho miedo de que la gente me viera como alguien que era más dulce, más sensible, más romántica.

También quiero creer que sucedió algo entre los artistas y las artistas latinoamericanas, porque, de repente, nos alineamos, ¿no? Cada uno desde su lugar, empezamos a remover las raíces y terminamos encontrándonos sin querer, haciendo discos con salsa, con merengue y, en mi caso, con folklore, con tango, con chacarera. Creo que es un gran momento para que los jóvenes vuelvan también a las raíces, y me siento orgullosa de que hayamos elegido reivindicarnos en medio de una coyuntura tan compleja para el pueblo latino.

En el plano femenino y argentino, lo que dices me remite de inmediato a Nathy Peluso, porque, claro, en el plano de los hombres, está sobre todo lo que hizo Bad Bunny.

Nathy viene del hip hop y ya pasó por muchos lugares. Además, está radicada en España desde hace muchos años, lo cual ha hecho que adquiera otras cosas. Yo celebro la libertad de poder elegir, pese a que nunca sabes muy bien si a tu público le va a gustar. No trabajo con fórmulas musicales; no me gusta pensar en las progresiones de acordes que están de moda o que van a pegar. Si tengo un hit, fue un accidente, en un 100%.

Pero estás teniendo grandes hits, y ahora cuentas sin duda con una gran orientación melódica.

No sé si este éxito va a caminar siempre en una línea para arriba, porque no soy el tipo de artista que está pensando constantemente en satisfacer una necesidad industrial, viste.

Por el momento, vas definitivamente de subida, y eso tiene cosas positivas y negativas. Tú misma has dicho que no te gusta estar en el centro de ninguna polémica; pero, luego de que se lanzara "Rosita", un tema musical proveniente de compañeros musicales con los que has trabajado, tuviste algo que decir, dejando en claro que más allá del género en el que se trabaje, tiene que haber límites.

Para mí, sí los hay, ¿entendés? Hay una cosa que nos divide de ser psicópatas, de estar movidos 100% por una necesidad de crear conversación. Yo creo que ellos tuvieron la necesidad de crear conversación alrededor de una canción que era muy mala, y lo lograron. Ahora, está bueno saber que la conversación no siempre colabora. Creo que, a la hora de ser un mercenario de la música, uno tiene que saber un poco las cartas con las que juega.

Cuando te importa simplemente estar pegado y que la gente esté hablando de vos, perdés algo de humanidad y de sensibilidad, y la gente pierde sensibilidad con vos. Una cosa lleva a la otra, ¿no? Yo los quería hasta ese día, pero los dejé de querer, por ejemplo; cuando sentí que no tenían corazón, se me acabó el cariño que les tenía.

Cuando tengo la atención del público, la uso como considero que es correcto usarla, enviando el mensaje que considero correcto que la gente escuche. Siempre digo que está re bueno saber que una tiene una bandera, un estandarte. No quiero caerle bien a todo el mundo.

Cualquiera tiene el derecho a no estar de acuerdo conmigo, y yo no estoy peleada con eso, porque lo que muchas veces denuncio o resalto es un sistema misógino con el que evidentemente mucha gente está de acuerdo.

Imagino que eso que acabas de decir tiene que ver con lo que has estado mencionando en tus conciertos sobre el hecho de que estamos atravesando momentos difíciles en el mundo, porque parece haber una proliferación cada vez mayor de líderes políticos misóginos, autoritarios y….

Fascistas.

Has hecho canciones dedicadas a la lucha de las mujeres y otras que tienen tintes sociales, pero en "Latinaje" cambió un poco el rumbo, más allá de que incluyeras una adaptación del "Pobrecito mi patrón" de Facundo Cabral. Pero esto es algo que tienes dentro.

No fue tan evidente desde el lado literal, pero si te posicionás en el personaje de "Con otra", que es la canción más conocida, te das cuenta de que es sobre una mujer que le canta a otra mujer, pero en pos de la sororidad, como diciendo que este no es un problema entre nosotras y que lamento un montón que ahora te vaya a pasar algo. Es como una especie de deseo de advertirle a la otra.

"Mala suerte" es sobre otra mujer que conoce la noche, que conoce la calle y que conoce lo más oscuro del mundo, y es por eso que le cuesta tanto creer en el amor, porque ha visto lo peor. Y "Engreído" es otra denuncia, más romántica, de ese hombre que, por hablar de nuestra intimidad, cree que nos falta el respeto. Creo que, esta vez, la denuncia está simplemente poetizada, por así decirlo.

Este artículo fue publicado por primera vez en Los Angeles Times en Español.

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